"Wonderful girl. Either I'm going to kill her or I'm beginning to like her." - Han Solo.
Tomando en cuenta las últimas perdidas en el mundo del espectaculo, supongo que no es necesario explicar de dónde nació la inspiración para escribir este post. Así que para empezar, siento que es importante hacer una pequeña aclaración: yo no crecí con las películas de Star wars. Lo cual resulta un poco curioso al pensar que allí por el 2006 las precuelas de la saga pegaron muy fuerte para todos los niños de mi edad. Habían muchos muñecos, máscaras y, obvio, sables de luz por todos lados, pero debo decirlo: yo no crecí con las películas de Star wars.
Aunque sí, sabía que había que existía un tal Yoda que hablaba un poco extraño; Sabía que había un tal Vader que era padre de alguien, pero no se llevaban muy bien; También de un tal Chewbacca y de un Han solo y, obvio, conocía a una princesa con un peinado que siempre consideré especialmente extraño (por no decir que me cargan los tomates y que aunque es mega icónico yo creo que nunca me va a gustar). Pero, aun así, saber aquellas cosas nunca fue suficiente y por eso insisto: yo no crecí con las películas de Star wars.
Por lo menos no hasta que cumplí 15 años, que fue cuando todo el furor de “The forces awakens” hizo mega explotar de amor a los fans de Star wars en las redes sociales, especialmente en Tumblr que fue cuando después de ver muchos gifs me convencí a misma de que era el momento perfecto para ver las películas.
Y no me equivoqué. Para nada.

Cuando terminé de ver la
trilogía original, generé un especial lazo con los episodios V y VI (los cuales
también desde entonces me han generado un enorme conflicto interno sobre cuál
es mi favorito… pero por el momento digamos que son ambos) y a medida que
terminaba cada una de las películas, no podía dejar de pensar “¿Por qué nunca nadie me dijo que viera éstas películas?” ¡Y es que todo me encantaba!,
tanto por la acción, tanto por los escenarios, tanto por las bromas, tanto por los personajes y, especialmente, por el papel que Leia desenvolvía
a lo largo de la historia.
Porque siendo mega honesta, para mí, que he pasado toda mi vida amando los cuentos de hadas y todos los tipos de princesas que Disney nos ha enseñado siempre, fue fantástico ver a Leia, con su título real y todo, atacando stormtroopers con su pistola en mano, tomando decisiones, dando ordenes, liderando parte de la rebelión... y no me malinterpreten, sé de otras princesas que se han destacado por tomar control de la batalla y por no esperar a ser rescatadas, como lo son Mulán o Merida (que también me encantan), pero con Leia es diferente... tal vez por ambiente Sci-fi donde las mujeres no se han destacado tanto como en otros géneros, o simplemente porque Leia me parece diferente... no lo sé, pero hice click directamente con ella, y si me lo preguntan, puedo decirlo sin pensarlo: Leia es mi personaje favorito de Star wars.